
Preparación de estados financieros
Preparamos el balance y los informes que tu empresa necesita para presentar, para decidir y para que un tercero entienda tu negocio.
El banco te pidió el balance firmado, lo buscaste, y lo único que tenías era una planilla que armó alguien hace dos años.
El estado financiero es el momento en que la contabilidad deja de ser un registro y se convierte en un relato. Quien lo lee, sea un banco, un socio, un proveedor grande o el propio dueño, está tratando de responder tres preguntas: cuánto tiene la empresa, cuánto debe y cuánto gana de verdad. Si el balance no responde eso con claridad, no importa cuán prolija venga la carga de datos.
En Paraguay el balance suele aparecer por obligación, para cerrar el ejercicio o porque alguien lo pidió. Ese es el uso más pobre que se le puede dar. Un estado financiero bien preparado sirve para negociar mejor una línea de crédito, para discutir con un socio sobre números y no sobre impresiones, para decidir si conviene comprar o alquilar, y para ver a tiempo que un margen se está cayendo.
Preparar un estado financiero no es exportar un reporte del sistema. Antes hay que depurar cuentas, revisar que lo que figura como activo exista de verdad, ajustar lo que quedó mal imputado y conciliar contra los respaldos. Ese trabajo es lo que separa un balance que se sostiene de una planilla que se cae con la primera pregunta.
Qué informe responde qué pregunta
Cada informe sirve para una cosa distinta. Pedir el equivocado es la causa más común de que un balance no diga lo que se esperaba.
| Informe | Qué pregunta responde | Cuándo se mira |
|---|---|---|
| Balance general | Qué tiene y qué debe la empresa en un momento determinado | En el cierre del ejercicio y cada vez que un tercero evalúa a la empresa |
| Estado de resultados | Si la operación gana o pierde, y de dónde sale ese resultado | En el cierre y en las revisiones de gestión del período |
| Estado de flujo de efectivo | Por dónde entra y por dónde se va la plata, más allá del resultado contable | Cuando el resultado es bueno pero la caja está ajustada |
| Estado de cambios en el patrimonio | Qué pasó con el capital, los aportes y las utilidades acumuladas | En el cierre y ante cualquier movimiento societario |
| Notas a los estados financieros | Qué hay detrás de las cifras: criterios, contingencias y hechos relevantes | Siempre que el balance se presente fuera de la empresa |
| Informes de gestión internos | Cómo viene el negocio antes de esperar al cierre | Durante el ejercicio, con el corte que necesite la dirección |
Qué hacemos antes de emitir
El trabajo empieza por la depuración. Revisamos las cuentas que suelen acumular ruido: clientes que ya pagaron y siguen figurando, proveedores cancelados, anticipos que nunca se aplicaron, activos que se dieron de baja en la realidad pero no en los libros. Un balance con cuentas sucias infla el activo y miente sobre el patrimonio.
Después conciliamos. Bancos contra extractos, saldos de clientes y proveedores contra sus respaldos, y la información contable contra lo que se declaró. Cuando aparece una diferencia no la ajustamos sin más: buscamos de dónde viene. La diferencia casi siempre está contando algo.
Recién ahí se emiten los estados con sus notas. Y te los explicamos. No sirve de nada un balance técnicamente correcto que el dueño de la empresa no puede leer, porque el día que tenga que defenderlo frente a un banco va a estar solo.
Qué hace falta para preparar el cierre
- Contabilidad del ejercicio completaSi hay períodos sin registrar, se completan primero. No se puede cerrar sobre un hueco.
- Extractos bancarios de cierreDe todas las cuentas, para conciliar el saldo real.
- Inventario de mercaderíasContado al cierre, no estimado. Es la cuenta que más distorsiona un resultado.
- Detalle de cuentas por cobrar y por pagarCon antigüedad, para separar lo que se va a cobrar de lo que ya es incobrable.
- Registro de bienes de usoCon altas, bajas y su respaldo documental.
- Contratos de préstamo y financiaciónPara exponer correctamente la deuda y separar capital de intereses.
- Documentación societaria vigenteEstatuto, actas y composición del capital, para el estado de cambios en el patrimonio.
Cómo es el cierre, paso a paso
Relevamiento
Revisamos el estado de la contabilidad del ejercicio y listamos lo que falta antes de tocar nada.
Depuración y ajustes
Limpiamos cuentas, aplicamos los ajustes de cierre y dejamos documentado el porqué de cada uno.
Conciliaciones
Bancos, clientes, proveedores, inventario y bienes de uso contra sus respaldos.
Emisión
Se emiten los estados financieros con sus notas y la firma profesional que corresponda.
Lectura con la dirección
Te explicamos qué dice el balance, qué cambió respecto del ejercicio anterior y qué conviene mirar en el que empieza.
- MipymesYa son varios, facturás más de lo que podés controlar mirando, y seguís administrando con la misma planilla del primer año.
- EmpresasTenés administración propia y gente que carga y factura, pero nadie adentro responde por el criterio contable ni por el cierre.
- SociedadesSon dos o más socios, la empresa funciona hace años y el estatuto se firmó en su momento sin que nadie lo volviera a leer.
- DirectivosDirigís o gerenciás: firmás lo que otros prepararon y respondés por decisiones que se apoyan en información que no armaste vos.
- InversoresVas a poner capital en un negocio que no vas a manejar vos, desde Paraguay o desde afuera, y querés entender la estructura antes de firmar.
Lo que más nos consultan
¿El balance que presento me sirve para el banco?
Suele servir como base, pero rara vez alcanza tal como está. El banco mira cosas que la presentación formal no destaca: composición de la deuda, antigüedad de los créditos, capacidad de generar caja.
Lo que hacemos en esos casos es preparar el mismo cierre con la información complementaria que el banco pide. Los números no cambian, cambia qué se muestra y con qué detalle. Si los números tuvieran que cambiar para que el banco apruebe, ese es un trabajo que no hacemos.
¿Puedo pedir un estado financiero fuera del cierre?
Sí, y es la forma más útil de usar la contabilidad. Un corte a mitad de ejercicio te muestra cómo viene el negocio cuando todavía podés hacer algo, en vez de enterarte cuando el año ya terminó.
La condición es que la contabilidad esté al día hasta ese corte. Si viene atrasada, primero hay que ponerla al día, y eso lleva su tiempo.
¿Qué pasa si los números no cierran con lo que yo tenía anotado?
Pasa seguido y es una de las conversaciones más importantes del cierre. Casi siempre la diferencia tiene explicación: gastos de la empresa pagados de la caja personal, ventas cobradas y no facturadas, mercadería que salió sin registrar, retiros del dueño tratados como gasto.
No ajustamos una diferencia para que el balance quede prolijo. La investigamos y la conversamos con vos. A veces lo que aparece ahí es más valioso que el balance mismo, porque muestra un agujero en el circuito administrativo que venía perdiendo plata en silencio.
¿Ustedes auditan lo que preparan?
No. Preparar y auditar son roles distintos y no los puede cumplir la misma persona sobre el mismo trabajo, porque nadie audita con independencia lo que él mismo hizo.
Si tu empresa necesita una auditoría, preparamos el cierre y entregamos toda la documentación de respaldo al auditor que designes. Trabajar con un auditor externo es normal y nos facilita el trabajo a todos.
Contanos tu caso
Escribinos con los datos de tu situación y te respondemos con el alcance y el costo real del trabajo, sin vueltas.

Suele ir junto con
- Gestión contableRegistramos, ordenamos y cerramos la contabilidad de tu empresa período a período, para que el dato esté cuando lo necesitás.
- Asesoría tributariaAnalizamos tu situación antes de que tomes la decisión, para que la carga tributaria sea consecuencia de un plan y no de una sorpresa.
- Cumplimiento tributarioRevisamos en qué situación estás frente a la DNIT, ordenamos lo que quedó pendiente y sostenemos el cumplimiento hacia adelante.
- SociedadesEstatutos, actas, cambios de socios, aumentos de capital y reformas inscriptas: el papel que sostiene las decisiones de la empresa.
¿Avanzamos con estados financieros?
La primera conversación sirve para entender tu situación y decirte qué hace falta. Si no es lo que necesitás, te lo decimos ahí.


