
Un estudio chico que trabaja como uno grande
ER Consultores acompaña a personas, comercios, profesionales, pymes y sociedades en lo contable, lo tributario, lo laboral, lo empresarial y lo jurídico. Desde Lambaré, para todo el país.

Imagen de contexto. Las fotografías propias del estudio se incorporan cuando estén disponibles.
Al frente del estudio
Edita Riveros
ER Consultores nace de una idea sencilla: la mayoría de los problemas que llegan a un estudio contable no son solamente contables, y la mayoría de los que llegan a un estudio jurídico tienen números adentro. Separarlos obliga al cliente a hacer de traductor entre dos profesionales que no se hablan.
El estudio trabaja las dos cosas en la misma mesa. Eso cambia el tipo de conversación: en vez de responder qué dice la ley o cuánto da el cálculo por separado, se puede responder qué conviene hacer.
La forma de trabajo es directa y sin intermediarios. Quien atiende la consulta es quien conoce el caso, y las cosas se dicen como son, incluso cuando la respuesta no es la que el cliente esperaba escuchar.
Espacio preparado para completar: matrícula profesional, formación y trayectoria de Edita Riveros, cuando el estudio proporcione esos datos. No se publica nada de eso hasta entonces.

La contabilidad no es el trámite que hay que cumplir para que no te multen. Es el único lugar donde tu negocio está escrito.
Seis criterios que se pueden verificar en el trato
No son valores declarados. Son cosas que hacemos o no hacemos, y que vas a poder comprobar en la primera semana de trabajo.
Primero el diagnóstico, después el presupuesto
No se cotiza sin haber mirado. Un precio dado por teléfono sin conocer el estado de tus registros es un número inventado que después se corrige hacia arriba.
Lo que nos contás no sale de acá
La información contable y societaria de un cliente no se comenta, no se usa de ejemplo y no se muestra. Tampoco publicamos el nombre de nuestros clientes en este sitio.
Te decimos qué es cada cosa
Registración, trámite administrativo y criterio jurídico son trabajos distintos, con responsabilidades distintas. En cada servicio está aclarado cuál es cuál.
Las fechas se avisan antes, no el día anterior
Un vencimiento no debería ser una sorpresa. La documentación se pide con tiempo y los plazos se conversan al empezar, no cuando ya están encima.
Hablás con quien hace el trabajo
No hay una capa de intermediarios entre tu consulta y la persona que va a resolverla. Es la ventaja real de un estudio de tamaño humano y no la vamos a perder.
Si no lo sabemos, lo buscamos en la fuente
La normativa paraguaya cambia. Cuando una respuesta depende de algo que cambió, se verifica en el organismo antes de contestar, no se contesta de memoria.
De la primera conversación al cierre del ejercicio
Cada etapa dice qué te llevás al terminarla. Si una etapa no deja nada en tu poder, es que no terminó.
Conocemos tu situación
Una primera conversación sin costo para entender qué tenés hoy: en qué régimen estás, qué presentaste, qué quedó pendiente y qué te preocupa. Sin esa foto no se puede proponer nada serio.
Te quedaUn diagnóstico honesto, incluso si la respuesta es que no nos necesitás.
Revisamos lo que hay
Miramos tus obligaciones vigentes, tus comprobantes y tu situación ante la DNIT, el IPS y el MTESS según corresponda. Acá aparece casi siempre algo que nadie había mirado.
Te quedaLa lista concreta de lo que está al día y lo que no.
Ordenamos
Primero se regulariza lo atrasado y se arma el sistema de trabajo: qué documentación nos pasás, cuándo, y en qué formato. Un mes de orden ahorra un año de urgencias.
Te quedaUn circuito de documentación que podés sostener.
Implementamos
Se pone en marcha el trabajo mensual: registración, liquidaciones, planillas, presentaciones. Con fechas conocidas de antemano, no avisadas el día anterior.
Te quedaTus obligaciones presentadas en plazo, con comprobante.
Acompañamos
Las decisiones no esperan al cierre del ejercicio. Cuando aparece una compra grande, un empleado nuevo o un contrato, la consulta se hace antes y no después.
Te quedaUna respuesta cuando la necesitás, no cuando ya no sirve.
Revisamos y ajustamos
Al cierre se mira el año completo: si el régimen sigue siendo el que te conviene, si la estructura acompaña el tamaño que tomaste, qué conviene cambiar para el próximo.
Te quedaUna conversación anual sobre hacia dónde va tu negocio.
Las cinco áreas del estudio
Contabilidad
Registración al día, cierres que cuadran y estados financieros que se presentan a un banco sin explicaciones.
Tributario
Liquidación de IVA, IRE e IRP, presentaciones ante la DNIT y el cumplimiento formal que sostiene tu RUC.
Laboral
Planilla, IPS y MTESS al día, y la parte jurídica de contratos, sanciones y desvinculaciones cuando hace falta.
Empresarial
Constitución, inscripciones y mantenimiento formal de la empresa: SUACE, RUC, timbrado y registros societarios.
Jurídico
Contratos redactados para tu caso concreto y revisión de riesgos legales antes de que se conviertan en conflicto.
Contable y jurídico en la misma mesa
La mayoría de los problemas de una empresa chica no son solo contables ni solo legales. Un contrato mal armado aparece después como un problema impositivo, y una decisión societaria mal tomada se paga en la liquidación. Acá las dos miradas se cruzan antes.
Te decimos qué es contable y qué es jurídico
En cada servicio queda claro qué parte es registración, qué parte es trámite administrativo y qué parte es criterio jurídico. Saber qué estás contratando es parte del servicio.
Atendemos también al que llega atrasado
Mucha gente no consulta por vergüenza de estar en falta. La regularización es trabajo habitual del estudio: se mira qué se puede resolver, en qué orden y con qué costo real, sin sermones.
Fuentes a la vista
Cuando en este sitio afirmamos algo sobre una obligación, está el enlace al organismo que lo dice. Podés verificarlo sin llamarnos. Lo que no pudimos verificar, no lo publicamos.
Espacio preparado para testimonios y referencias de clientes. Se publica únicamente con testimonios reales y autorizados por escrito. No hay testimonios inventados en este sitio.
Conversemos sobre tu situación
La primera conversación sirve para entender dónde estás parado. Si el estudio no es lo que te conviene, te lo decimos ahí mismo.


