
Abrir la empresa una vez y que quede bien hecha
Constitución, inscripciones y mantenimiento formal de la empresa: SUACE, RUC, timbrado y registros societarios.
La primera decisión no es un trámite
Elegir la figura es lo único de este proceso que no se puede delegar del todo. El resto es gestión. Esto es una decisión sobre cómo va a funcionar tu negocio el día que crezca, el día que entre alguien y el día que alguien se quiera ir.
La pregunta llega casi siempre con el negocio ya andando: vendo hace meses, el cliente me pide factura legal y me dicen que tengo que formalizarme. Ahí aparecen todas las dudas juntas. Unipersonal, EAS, SRL o SA. Con socio o sin socio. Qué se firma, qué se inscribe, quién responde con qué si algo sale mal. Elegir apurado sale más caro que esperar una semana y elegir bien.
| Criterio | EASEmpresa por Acciones Simplificada | SRLSociedad de Responsabilidad Limitada | SASociedad Anónima |
|---|---|---|---|
| Cómo se constituye | La más liviana de las tres. Menos formalidad para quedar constituida y en condiciones de facturar. | Se constituye con un estatuto pensado para dejar escrito cómo entra y cómo sale cada uno. | La más formal. La estructura de órganos y la forma de documentar las decisiones pesan desde el primer día. |
| Dónde se inscribe | Registro Público de Comercio y RUC ante la DNIT. El expediente se encamina por el SUACE. | Lo mismo, con el estatuto y la documentación de cada integrante dentro del mismo expediente. | Lo mismo, más la inscripción de las autoridades designadas y de cada reforma posterior. |
| Para quién tiene sentido | Para quien necesita personería jurídica y no quiere cargar con una estructura pesada desde el arranque. | Para el negocio familiar o entre pocos socios, donde importa que las reglas de entrada y salida estén claras. | Para el negocio pensado para crecer, incorporar capital y separar la propiedad de la administración. |
| Qué cambia en el día a día | El mantenimiento formal es el más liviano de los tres, y eso se siente todos los años. | Hay que sostener actas y libros societarios. Cambiar de integrante es una decisión que se documenta. | La vida de los órganos queda registrada. A cambio, un banco o un cliente grande la lee sin preguntar nada. |
Acá no vas a encontrar capital mínimo, cantidad de integrantes ni tiempos de inscripción. Son datos que cambian y que este sitio solo publica cuando puede citar la fuente oficial que los respalda. En la conversación se revisan con la norma vigente a la vista.
Una parte del trabajo es administrativa, de ventanilla y de seguimiento: armar el legajo, presentar por el SUACE, obtener el RUC ante la DNIT, inscribir en el Registro Público de Comercio, gestionar la patente municipal y el timbrado, y dejar habilitada la facturación electrónica con e-Kuatia. Es gestión pura, y se mide en que el expediente avance sin volver atrás por un papel mal armado.
La otra parte es jurídica y se decide antes de la primera ventanilla: qué tipo societario conviene a lo que de verdad vas a hacer, qué dice el estatuto sobre el aporte de cada socio, cómo se toman las decisiones, quién representa a la empresa y qué pasa el día que un socio se quiere ir. Esas cláusulas se escriben una sola vez y se leen recién cuando hay un problema. Por eso se redactan pensando en ese día.
Abrirla y después sostenerla
La apertura es un proyecto con final. La vida societaria no: es lo que hace que dentro de unos años la empresa pueda vender, incorporar capital o presentarse a una licitación sin frenarse a reconstruir su propia historia.
Apertura de empresas
administrativoElección de la figura, constitución, inscripción por el SUACE, RUC en la DNIT y habilitación municipal hasta que puedas facturar.
Sociedades
jurídicoEstatutos, actas, cambios de socios, aumentos de capital y reformas inscriptas: el papel que sostiene las decisiones de la empresa.
De la primera conversación a la primera factura
Cada etapa dice qué te llevás al terminarla. En una apertura eso importa más que en cualquier otro trabajo, porque el expediente avanza o vuelve.
Conocemos tu situación
Una primera conversación sin costo para entender qué tenés hoy: en qué régimen estás, qué presentaste, qué quedó pendiente y qué te preocupa. Sin esa foto no se puede proponer nada serio.
Te quedaUn diagnóstico honesto, incluso si la respuesta es que no nos necesitás.
Revisamos lo que hay
Miramos tus obligaciones vigentes, tus comprobantes y tu situación ante la DNIT, el IPS y el MTESS según corresponda. Acá aparece casi siempre algo que nadie había mirado.
Te quedaLa lista concreta de lo que está al día y lo que no.
Ordenamos
Primero se regulariza lo atrasado y se arma el sistema de trabajo: qué documentación nos pasás, cuándo, y en qué formato. Un mes de orden ahorra un año de urgencias.
Te quedaUn circuito de documentación que podés sostener.
Implementamos
Se pone en marcha el trabajo mensual: registración, liquidaciones, planillas, presentaciones. Con fechas conocidas de antemano, no avisadas el día anterior.
Te quedaTus obligaciones presentadas en plazo, con comprobante.
Acompañamos
Las decisiones no esperan al cierre del ejercicio. Cuando aparece una compra grande, un empleado nuevo o un contrato, la consulta se hace antes y no después.
Te quedaUna respuesta cuando la necesitás, no cuando ya no sirve.
Revisamos y ajustamos
Al cierre se mira el año completo: si el régimen sigue siendo el que te conviene, si la estructura acompaña el tamaño que tomaste, qué conviene cambiar para el próximo.
Te quedaUna conversación anual sobre hacia dónde va tu negocio.
Lo que más nos preguntan del área
¿Me conviene seguir como persona física o abrir una empresa?
Depende de tres cosas, y ninguna es el tamaño de la facturación. Primero, el riesgo: si tu actividad puede generar deudas o reclamos que alcancen tu patrimonio personal, una sociedad separa lo tuyo de lo del negocio. Segundo, los socios: si hay alguien más, la sociedad es lo que define quién pone qué y quién decide. Tercero, quién te compra: hay clientes, sobre todo empresas grandes y el Estado, que solo contratan con personas jurídicas.
Si trabajás solo, tu riesgo es bajo y tus clientes son personas, unipersonal suele ser suficiente. La sociedad agrega obligaciones y costo de mantenimiento todos los años, opere o no.
La pregunta correcta no es cuál es mejor en abstracto, sino qué te está frenando hoy.
¿Qué diferencia hay en la práctica entre EAS, SRL y SA?
La EAS es la más liviana de constituir y admite un solo socio: sirve para el emprendedor que quiere personería jurídica sin socios ni estructura pesada. La SRL es la forma clásica del negocio familiar o entre pocos socios, con reglas claras para la entrada y salida de cada uno. La SA es la que está pensada para crecer, incorporar capital y separar la propiedad de la administración.
En el día a día la diferencia se siente en tres puntos: qué tan fácil es cambiar de socios, cuánta formalidad exige la toma de decisiones, y cómo te ve un banco o un cliente grande.
Elegir mal no es fatal, pero cambiar después cuesta tiempo y plata. Por eso la decisión se toma mirando hacia dónde va el negocio, no dónde está hoy.
Abrimos una SRL con un socio y ahora no nos ponemos de acuerdo.
Lo primero es leer el estatuto. Muchas sociedades se constituyen con un modelo estándar que nadie miró, y ahí está escrito cómo se decide, qué mayoría hace falta y qué pasa si alguien se quiere ir. La respuesta suele estar en un documento que los socios nunca leyeron.
Si el estatuto no resuelve, las salidas son la cesión de cuotas, la reforma del estatuto para ordenar el funcionamiento hacia adelante, o la disolución. Cuál corresponde depende de si el negocio sigue funcionando y de si hay acuerdo sobre el valor.
Esto se trabaja con la parte contable y la jurídica juntas. Separar los números de las reglas societarias es lo que hace que estos conflictos se estanquen.
Tengo una empresa abierta que nunca operó. ¿La puedo dejar así?
Podés, pero te va a costar. Una sociedad constituida sigue teniendo obligaciones aunque no facture: declaraciones, presentaciones formales y mantenimiento societario. No operar no equivale a no deber.
Hay dos caminos. Si pensás usarla, se pone al día y se mantiene con el mínimo movimiento formal. Si no, se cierra en regla: cese ante la DNIT, cierre societario y baja de lo que corresponda. El cierre da trabajo una vez; dejarla abierta da trabajo siempre.
Lo que no conviene es el punto medio: abandonarla sin cerrarla. Ahí la deuda se acumula sin que nadie la mire.
Verificá el trámite en DNIT.
¿Qué es el SUACE y me sirve para abrir mi empresa?
El SUACE es la ventanilla única del Estado para abrir una empresa: junta en un solo trámite pasos que antes se hacían por separado en distintas instituciones.
Sirve, y bastante, para la etapa de constitución. Lo que no hace es reemplazar las decisiones previas ni los trámites que quedan fuera: la habilitación municipal, la patente comercial y la puesta en marcha operativa siguen siendo asunto tuyo.
Conviene llegar al SUACE con el tipo societario decidido, el estatuto armado y la documentación de los socios completa. La mayoría de las demoras no son del sistema: son de expedientes que entran incompletos.
Verificá el trámite en SUACE.
¿Todavía no sabés con qué figura abrir?
Contanos qué vas a vender, a quién y con quién. Con eso se decide la figura, y recién después empieza el trámite.


