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Preguntas frecuentes

Lo que nos preguntan antes de contratar nada

Están respondidas como las respondemos por teléfono: sin prometer resultados y diciendo de qué depende cuando la respuesta honesta es «depende». Elegí el bloque que te toca.

Trabajar con el estudio

Cómo empieza, qué pedimos y qué pasa si estás atrasado.

7 preguntas

Nunca trabajé con un contador. ¿Cómo arranca esto?

Arranca con una conversación, no con un contrato. Nos contás qué hacés, cómo cobrás, si tenés gente trabajando con vos y en qué situación estás ante la DNIT. Con eso ya se ve bastante.

Después revisamos tu estado real en Marangatú y en los registros que correspondan. Recién ahí te decimos qué hay que hacer, en qué orden y qué implica. Si lo que necesitás es más simple de lo que pensabas, te lo decimos también.

Estoy atrasado con todo. ¿Igual me atienden?

Sí. La mayoría de las consultas que llegan son de gente atrasada. Nadie llama a un contador cuando todo está al día.

Lo primero no es ponerse a presentar papeles: es hacer el diagnóstico. Saber qué obligaciones tenés abiertas, desde cuándo, y qué quedó sin presentar. Sin ese mapa se trabaja a ciegas y se gasta plata al pedo.

No te vamos a prometer que no haya consecuencias. Te vamos a decir cuáles son, con qué se regularizan y en qué orden conviene hacerlo.

¿Qué necesitan de mí para empezar?

Al principio, poco: tu documento, tu RUC si ya tenés, y el acceso a tu clave de Marangatú. Con eso vemos tu situación real en vez de trabajar sobre lo que recordás.

Después pedimos lo que haga falta según el caso: comprobantes de compra y venta, extractos bancarios, contratos, documentación del personal. No pedimos todo de entrada. Pedimos lo que se necesita para el paso que sigue.

¿Puedo cambiar de contador a mitad de año sin perder la información?

Sí. No hay que esperar al cierre del ejercicio para cambiar. Es más común de lo que parece y se hace en cualquier momento.

Lo que sí importa es cómo se hace el traspaso. Tu historial ante la DNIT no se pierde: queda en Marangatú y en los comprobantes electrónicos. Lo que se puede perder es el trabajo interno del contador anterior, sobre todo si llevaba la contabilidad en su propio sistema.

Por eso el primer paso es pedir la documentación antes de avisar el cambio, no después. En la guía "Cambiar de contador" está el orden concreto.

Mi contador anterior no me entrega los papeles. ¿Qué hago?

Pasa seguido y tiene salida. Empezá por pedirlo por escrito, con detalle de qué documentos son. Un pedido por WhatsApp o por correo, guardado, ya cambia la conversación.

Mientras tanto, mucho de lo que necesitás no depende de él. Las declaraciones presentadas, tu situación de obligaciones y los comprobantes electrónicos emitidos y recibidos se consultan con tu propia clave. Los libros rubricados y los soportes en papel sí quedan de su lado.

Si igual no entrega, hay caminos formales. Cuál corresponde depende de qué documentos son, de quién es el titular y de si hay honorarios en discusión. Eso se evalúa caso por caso.

Estoy en el interior. ¿Se puede trabajar a distancia?

Sí. Buena parte del trabajo ya es digital: la facturación electrónica, las declaraciones y la consulta de obligaciones se hacen en línea desde cualquier lado.

Lo que necesita presencia es puntual: firmas ante escribanía, algunos trámites registrales y las gestiones municipales, que se hacen en el municipio donde está el local. Esas se coordinan y se agrupan para que no tengas que viajar por cada una.

Me incomoda que se sepa cuánto facturo. ¿Quién ve mi información?

Es una preocupación razonable y se plantea más seguido de lo que se admite. Tu información la ve quien trabaja en tu caso dentro del estudio, y nadie más.

Tu clave de Marangatú es tuya y se usa para tu gestión, no se comparte. Si en algún momento querés cortar el acceso, se cambia y listo. Que te podamos asesorar bien depende de que nos cuentes lo que realmente pasa, y eso no funciona si sentís que la información circula.

Contabilidad

Registración, cierres y qué mirar en un balance.

5 preguntas

Llevo todo en un cuaderno y en el WhatsApp. ¿Sirve de algo?

Sirve, y bastante. Es información real de tu negocio, que es lo difícil de reconstruir después. Lo que no sirve es como respaldo formal: un cuaderno no reemplaza al comprobante.

El trabajo consiste en ordenar eso y cruzarlo con los comprobantes, el banco y lo declarado. Ahí aparecen las diferencias, y las diferencias son lo que importa. Es más fácil corregir un negocio anotado en un cuaderno que uno del que no quedó nada.

El banco me pide un balance y nunca hice uno. ¿Se puede armar ahora?

Depende de qué tengas. Si hay comprobantes, extractos bancarios y lo declarado ante la DNIT, se puede reconstruir el período y armar estados financieros con respaldo.

Lo que no se hace es fabricar un balance para que dé lo que el banco quiere ver. Un estado financiero es una afirmación sobre tu patrimonio, y se firma. Si los números no alcanzan para lo que estás pidiendo, es mejor saberlo antes de presentarlo que después.

Mezclo la plata del negocio con la de mi casa. ¿Es tan grave?

Es el problema más común en negocios chicos y el que más cuesta desarmar después. No es una cuestión de prolijidad: es que sin separación no sabés si el negocio gana o pierde. Podés tener plata en la cuenta y estar perdiendo.

La salida no es dramática. Una cuenta bancaria para el negocio, un retiro definido para vos, y todo lo personal sale de ahí. En pocos meses de trabajo empezás a ver un número que significa algo.

Perdí facturas de compra. ¿Qué pasa con eso?

Depende de si eran electrónicas o en papel. Las electrónicas están en el sistema de la DNIT aunque hayas perdido la impresión: se recuperan. Las de papel, si no quedó copia, se le piden al proveedor.

Lo que no se recupera se pierde como respaldo, y eso tiene consecuencias en lo que podés computar. Por eso el orden documental no es una manía contable: es plata.

Mi contador me da un número a fin de año y no entiendo de dónde sale.

Un resultado que no se puede explicar no sirve para decidir nada. Si no entendés de dónde sale, no podés discutirlo ni usarlo.

La contabilidad tiene que poder abrirse: de dónde salió cada cifra, qué comprobantes la componen, qué criterio se usó. Cuando tomamos una contabilidad que viene de otro lado, lo primero es rehacer ese camino y ver si cierra.

Tributario

RUC, obligaciones, comprobantes y trato con la DNIT.

6 preguntas

Facturo poco. ¿Igual tengo que inscribirme?

La obligación de inscribirse no depende de cuánto facturás, sino de qué actividad hacés y en qué carácter. Vender, prestar servicios o ejercer una profesión de forma habitual genera la obligación, aunque el volumen sea chico.

Lo que sí cambia con el tamaño es el régimen que te toca y el nivel de exigencia del cumplimiento. No es lo mismo un régimen simplificado que el general.

Y hay algo práctico: sin RUC no podés facturar, y sin factura muchos clientes no te compran. En la mayoría de los casos la inscripción te abre mercado antes de costarte algo.

Verificá el trámite en DNIT.

Hace tres años que no presento nada. ¿Es tarde?

No es tarde, pero sí es distinto. El tiempo sin presentar no borra la obligación: la acumula. Y mientras tanto tu RUC queda en una situación que se nota cuando necesitás un certificado, un préstamo o una licitación.

El trabajo tiene un orden. Primero se consulta el estado real de obligaciones, porque muchas veces lo que la persona cree que debe no coincide con lo que figura. Después se regulariza, empezando por lo que traba el resto.

La regularización tiene un costo y no te vamos a decir lo contrario. Lo que podemos decirte es cuánto es, antes de empezar, para que decidas con el número adelante.

Verificá el trámite en DNIT.

Tengo una deuda con la DNIT. ¿Pueden ayudarme igual?

Sí. Una deuda no es un impedimento para trabajar con vos; es parte de lo que hay que resolver.

Lo primero es verificar que la deuda sea la que figura y que sea correcta. Aparecen errores seguido: declaraciones duplicadas, obligaciones que quedaron activas después de un cese, pagos hechos y mal imputados. Más de una vez la deuda baja sola al ordenar eso.

Sobre lo que quede, se evalúan las vías de regularización que la DNIT tenga habilitadas para tu caso. No prometemos condonaciones ni resultados: prometemos que vas a saber exactamente dónde estás parado.

Verificá el trámite en DNIT.

Estoy en RESIMPLE y me dicen que me pase a SIMPLE. ¿Cómo sé cuál me toca?

El régimen no se elige por gusto: se define por el nivel de ingresos y por la actividad. Cuando el negocio crece, el cambio de régimen deja de ser una opción y pasa a ser una obligación.

De todos modos, hay un tramo donde sí hay decisión, y ahí lo que conviene depende de tu estructura de costos: cuánto comprás con factura, cuánta inversión hacés, si tenés personal. Un régimen simplificado ahorra trabajo administrativo, pero no siempre paga menos.

Eso se calcula con tus números reales, no con una regla general. Es una de las cosas que conviene revisar antes de que la DNIT te avise.

Verificá el trámite en DNIT.

Me piden factura electrónica y sigo con talonario. ¿Qué tengo que hacer?

La facturación electrónica se emite a través del SIFEN. Hay dos caminos: e-Kuatia, para quien factura con volumen o necesita integrarlo a su sistema, y e-Kuatia’i, la opción gratuita de la DNIT pensada para contribuyentes de menor movimiento.

El trámite es de habilitación, no de compra de software. Hay que pedir el timbrado electrónico, definir los puntos de expedición y hacer las pruebas antes de emitir en serio. Ese paso de prueba es el que más se subestima.

Si ya tenés talonario en uso, no se tira: hay una convivencia mientras dura la habilitación. Lo que no conviene es dejar el cambio para cuando el cliente ya te lo exige.

Verificá el trámite en DNIT.

Me piden el certificado de cumplimiento tributario y me sale rechazado.

El certificado no se rechaza porque sí: refleja algo abierto en tu cuenta. Las causas más comunes son declaraciones no presentadas, obligaciones que siguen activas aunque ya no las uses, deuda pendiente, o datos del RUC desactualizados como el domicilio o la actividad.

Se resuelve identificando cuál de esas es. A veces es una obligación que quedó habilitada por error y se da de baja; a veces es una declaración en cero que nadie presentó porque "no hubo movimiento". La segunda es la más frecuente.

Verificá el trámite en DNIT.

Laboral

Personal en regla, IPS, MTESS y documentación.

5 preguntas

Tengo un empleado que trabaja conmigo hace años sin papeles. ¿Cómo lo regularizo?

Se puede y conviene hacerlo antes de que aparezca el problema. Mientras no haya conflicto ni inspección, estás en la mejor posición para ordenarlo.

Regularizar no es solo inscribirlo en IPS. Es definir la fecha de ingreso, el salario, la categoría y la jornada; hacer el contrato; y ordenar lo que corresponde ante el MTESS. La fecha de ingreso es el punto delicado, porque de ahí cuelga todo lo demás.

Hay un pasivo acumulado por el tiempo trabajado sin registro, y eso no desaparece por regularizar. Lo que cambia es que deja de crecer y deja de estar fuera de control. Cuánto es depende del tiempo, del salario y de lo que se haya pagado de hecho.

Verificá el trámite en IPS.

Le pago por día y no viene siempre. ¿Igual tengo que inscribirlo en IPS?

Lo que define si hay relación laboral no es la forma de pago ni la frecuencia: es la subordinación. Si la persona cumple un horario que vos definís, usa tus herramientas, sigue tus instrucciones y no puede mandar a otro en su lugar, hay relación laboral aunque le pagues por día.

La modalidad de pago se puede acomodar a cómo funciona tu negocio. Lo que no se puede es usar la modalidad para evitar el registro. Esa es la parte que se cae cuando hay una inspección o un reclamo.

Verificá el trámite en MTESS.

Quiero desvincular a alguien y no sé por dónde empezar.

Empezá por no hacerlo de apuro. La mayoría de los juicios laborales no nacen del despido en sí, sino de cómo se hizo: sin documentar, sin liquidar bien o con una causal que después no se pudo probar.

Antes de cualquier movimiento hay que ver tres cosas: qué figura corresponde, qué documentación respalda el motivo si es con causa, y cuánto da la liquidación completa. Con eso sobre la mesa se decide, no antes.

También conviene mirar la alternativa. A veces la salida acordada y bien documentada cuesta menos que la vía que parecía más barata.

Verificá el trámite en MTESS.

Nunca presenté la planilla laboral. ¿Qué implica?

La planilla es la declaración periódica del empleador ante el MTESS, a través del REOP. Es la que deja constancia de quién trabaja con vos, en qué condiciones y desde cuándo.

No haberla presentado es un incumplimiento formal con consecuencias propias, y además te deja sin respaldo el día que necesitás demostrar algo: una antigüedad, una categoría, un sueldo. La falta de planilla suele jugar en contra del empleador cuando hay discusión.

Se regulariza. Qué se puede presentar hacia atrás y qué queda como incumplimiento depende del caso y de lo que el sistema del MTESS habilite en el momento.

Verificá el trámite en MTESS.

Contrato a alguien que me factura por sus servicios. ¿Eso es un empleado?

La factura no define nada por sí sola. Un prestador de servicios independiente factura, pero también puede facturar alguien que en los hechos es empleado. Lo que se mira es cómo se trabaja: horario, dependencia, exclusividad, herramientas, quién asume el riesgo.

Si la relación es laboral y está documentada como prestación de servicios, el riesgo es tuyo: el reclamo posterior se hace sobre el empleador, no sobre quien facturó. Conviene revisar los casos grises antes, no cuando llega la carta.

Verificá el trámite en MTESS.

Empresarial

Constituir, inscribir y mantener la empresa al día.

5 preguntas

¿Me conviene seguir como persona física o abrir una empresa?

Depende de tres cosas, y ninguna es el tamaño de la facturación. Primero, el riesgo: si tu actividad puede generar deudas o reclamos que alcancen tu patrimonio personal, una sociedad separa lo tuyo de lo del negocio. Segundo, los socios: si hay alguien más, la sociedad es lo que define quién pone qué y quién decide. Tercero, quién te compra: hay clientes, sobre todo empresas grandes y el Estado, que solo contratan con personas jurídicas.

Si trabajás solo, tu riesgo es bajo y tus clientes son personas, unipersonal suele ser suficiente. La sociedad agrega obligaciones y costo de mantenimiento todos los años, opere o no.

La pregunta correcta no es cuál es mejor en abstracto, sino qué te está frenando hoy.

¿Qué diferencia hay en la práctica entre EAS, SRL y SA?

La EAS es la más liviana de constituir y admite un solo socio: sirve para el emprendedor que quiere personería jurídica sin socios ni estructura pesada. La SRL es la forma clásica del negocio familiar o entre pocos socios, con reglas claras para la entrada y salida de cada uno. La SA es la que está pensada para crecer, incorporar capital y separar la propiedad de la administración.

En el día a día la diferencia se siente en tres puntos: qué tan fácil es cambiar de socios, cuánta formalidad exige la toma de decisiones, y cómo te ve un banco o un cliente grande.

Elegir mal no es fatal, pero cambiar después cuesta tiempo y plata. Por eso la decisión se toma mirando hacia dónde va el negocio, no dónde está hoy.

Abrimos una SRL con un socio y ahora no nos ponemos de acuerdo.

Lo primero es leer el estatuto. Muchas sociedades se constituyen con un modelo estándar que nadie miró, y ahí está escrito cómo se decide, qué mayoría hace falta y qué pasa si alguien se quiere ir. La respuesta suele estar en un documento que los socios nunca leyeron.

Si el estatuto no resuelve, las salidas son la cesión de cuotas, la reforma del estatuto para ordenar el funcionamiento hacia adelante, o la disolución. Cuál corresponde depende de si el negocio sigue funcionando y de si hay acuerdo sobre el valor.

Esto se trabaja con la parte contable y la jurídica juntas. Separar los números de las reglas societarias es lo que hace que estos conflictos se estanquen.

Tengo una empresa abierta que nunca operó. ¿La puedo dejar así?

Podés, pero te va a costar. Una sociedad constituida sigue teniendo obligaciones aunque no facture: declaraciones, presentaciones formales y mantenimiento societario. No operar no equivale a no deber.

Hay dos caminos. Si pensás usarla, se pone al día y se mantiene con el mínimo movimiento formal. Si no, se cierra en regla: cese ante la DNIT, cierre societario y baja de lo que corresponda. El cierre da trabajo una vez; dejarla abierta da trabajo siempre.

Lo que no conviene es el punto medio: abandonarla sin cerrarla. Ahí la deuda se acumula sin que nadie la mire.

Verificá el trámite en DNIT.

¿Qué es el SUACE y me sirve para abrir mi empresa?

El SUACE es la ventanilla única del Estado para abrir una empresa: junta en un solo trámite pasos que antes se hacían por separado en distintas instituciones.

Sirve, y bastante, para la etapa de constitución. Lo que no hace es reemplazar las decisiones previas ni los trámites que quedan fuera: la habilitación municipal, la patente comercial y la puesta en marcha operativa siguen siendo asunto tuyo.

Conviene llegar al SUACE con el tipo societario decidido, el estatuto armado y la documentación de los socios completa. La mayoría de las demoras no son del sistema: son de expedientes que entran incompletos.

Verificá el trámite en SUACE.

Jurídico

Contratos, sociedades y riesgos antes del conflicto.

4 preguntas

Uso contratos bajados de internet. ¿Es riesgoso?

El riesgo no es que estén mal escritos: es que fueron escritos para otro país y para otro negocio. Un modelo genérico suele no contemplar lo que a vos te va a pasar, y sobre todo no define qué ocurre cuando la otra parte incumple.

Lo que más falta en los contratos improvisados es lo aburrido: cómo se paga, qué pasa si no se paga, quién responde por qué, cómo se termina el acuerdo y dónde se discute. Esas cláusulas no se leen nunca, hasta el día que son lo único que importa.

Un cliente no me paga. ¿Qué puedo hacer?

Depende, sobre todo, de qué documentación tenés. No es lo mismo una deuda respaldada con contrato firmado, facturas y constancia de entrega, que un acuerdo de palabra con mensajes sueltos. Eso define si el camino es directo o si primero hay que construir la prueba.

El orden habitual empieza por la intimación formal, que muchas veces resuelve sola, y sigue por la vía judicial si no hay respuesta. Antes de iniciar cualquier reclamo conviene poner sobre la mesa el costo, el tiempo y la probabilidad real de cobrar. Ganar un juicio contra alguien sin patrimonio no es ganar.

¿Tengo que registrar el nombre de mi negocio?

Son cosas distintas y se confunden todo el tiempo. Inscribir la empresa en el Registro Público de Comercio le da existencia formal al negocio. Registrar la marca ante la DINAPI es lo que te da derecho sobre el nombre y el logo.

Tener la empresa inscripta no te protege el nombre. Alguien puede registrar como marca el nombre con el que venís trabajando hace años y quedarte vos afuera. Si el nombre es parte de lo que construiste, el registro de marca no es opcional.

Verificá el trámite en DINAPI.

Firmé algo sin entenderlo bien. ¿Todavía estoy a tiempo?

A veces sí. Depende de qué firmaste, de si ya se ejecutó y de qué dice el propio documento sobre cómo se modifica o se termina. Traelo antes de seguir cumpliendo: cuanto más avanzado el contrato, menos margen queda.

Muchas veces la salida no es anular nada, sino renegociar con el documento leído de verdad. La otra parte también suele preferir un acuerdo a un conflicto.

¿Tu pregunta no está acá?

Escribinos con tu caso y te respondemos. Si la respuesta le sirve a otro, la sumamos a esta página.

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